9 ene 2015

¡Qué apátridas somos!

En este país somos muy apátridas, nos duele más la muerte de unos franceses (sin demeritar la tristeza de los parisinos) que la de nuestros compatriotas que mueren a diario —injustamente— a manos de terroristas, la delincuencia común, las bacrim y el mismo Gobierno. Claro, es que todavía somos del 'tercer mundo'. Como diría Jaime Garzón: “Nosotros mismos no creemos en nosotros”. Si no creemos, menos vamos a llorar las pérdidas humanas. Permítanme hago una metáfora: acá no peleamos con orangutanes, ni con micos, pero sí por la banana. O sea: las grandes decisiones importan un pito y las nimiedades valen mucho. ¿Acaso le dimos importancia a las decenas de coterráneos que fueron descuartizados en las casas de pique en Buenaventura?

No es que sea un indolente, ni mucho menos, pero eso de sentir remordimiento por extranjeros más que por nuestros mismos conciudadanos, por quienes, se supone, son nuestros hermanos, nos acondiciona a un status de subvalorarnos. Debo dejar explícito que, no justifico ningún tipo de violencia, asesinato o terrorismo en cualquier parte del mundo, pero qué dolor y qué caos se generó en Colombia por el vil abatimiento de estos sarcásticos caricaturistas y la de sus colegas del ahora mundialmente conocido semanario francés Charlie Hebdo. Por supuesto, repudio este ataque fundamentalista, no así soy capaz de usar un hashtag y decir #JeSuisCharlie (Yo soy Charlie), porque no lo siento, no por ser insolidario, solo que, usando el fanatismo religioso islamita y sus repercusiones, creo que se les da más importancia a los caídos por ser originarios de Francia. ¿Hubiera pasado lo mismo si fanáticos extremistas asesinan a periodistas en Haití? ¿O a nacidos en Costa de Marfil, Mozambique o Irán?

No más para que nos fijemos: la invasión de Israel a Palestina ha dejado (y sigue causando) más de 1.500 niños asesinados, quizás son muchísimos más, pero ellos no salieron en periódicos ni en medios internacionales, ni en Facebook, ni en Twitter, seguramente porque no eran del ‘primer mundo’. (Aquí el informe completo: http://www.rebelion.org/docs/124683.pdf).

Ahora, recordemos que antes, en México —el Gobierno— masacra a 43 estudiantes normalistas y poco o escasamente la población mundial se menciona al respecto. Es que por los manitos ni América Latina entera lloró, solo una parte se ha manifestado, los otros, vaya uno a saber por qué les importó nada. ¿No es una gran diferencia de clases?

El día anterior mientras escribía esta columna (09-01-2015) “Cinco fosas comunes con los restos de 320 personas supuestamente asesinadas por el Estado Islámico han sido encontradas en las afueras de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak”. (Vea la noticia aquí: http://actualidad.rt.com/actualidad/162696-hallan-norte-irak-fosas-comunes).
¿Dónde están los apoyos mundiales, las pancartas, las vallas, las vigilias, las velas encendidas por estos seres humanos? Aquí había niños y mujeres, muchos de ellos decapitados. Pero qué importa, no eran europeos.

Así pues, tenemos que admitirlo: estamos en vía de desarrollo o de involución, mejor. La mayoría de colombianos somos unos incivilizados. ¿En qué momento de la humanidad volvimos clasista hasta a la misma muerte?

Bertrand Russell decía algo muy valioso y lo traigo a colación: «Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar». A nosotros los cafeteros nos resulta fácil, porque siempre queremos cruzar puentes extranjeros y quemar los propios.

20 dic 2014

Señor Jesús: ¿cuándo volverás?

Señor Jesús, tú que luchaste por los pobres, desamparados, oprimidos, desahuciados, abandonados, enfermos, despreciados. Tú que te hiciste como ellas y ellos, tú que prometiste volver. Tú, que eres Dios hecho hombre, ¿cuándo volverás?
Estamos en adviento hace dos mil años. Y el incesante fuego quema las llagas más y más. Por favor, te lo suplico, ven pronto, no te demores. Todo se volvió un gran misterio, ¿cuándo volverás?
Las niñas y niños claman tu amor, yacen en las calles, en los orfanatos, en las orillas de los ríos, en las drogas, en el alcohol, en la guerra, en el desamor, en el transitar de una vida injusta susurrando: ¿cuándo volverás?
No quiero reprocharte nada, no es culpa tuya lo que ocurre, sin embargo, hay mujeres maltratadas, abusadas, violentadas, humilladas, viudas, tristes, y ante el clamor de la soledad gritando: ¿cuándo volverás?
Las y los afros, gais, inmigrantes, alvinos, las y los habitantes del mundo, ante una sociedad opresora y nefasta, exclaman: ¡¿cuándo volverás?!
Tú, Señor, que bajaste de la Cruz, te hiciste carnero, cuidaste, protegiste, ayudaste y sobre todo amaste a los que te clamaban sin cesar, hoy te pregunto, a pocos días de tu natalicio: ¿cuándo volverás?
La víspera de tu cumpleaños, ya no será igual, todas y todos festejan en alarde y al compás de un ring-ring el móvil no los deja departir. A las y los más necesitados, solo los ayudan las y los más necesitados, es cierto: solo se ayudan entre sí, ya la caridad perdió su amor, el compartir aniquiló su fin, pero la esperanza prevalece y la fe en ti nos acontece, para decir una vez más, sin juzgarte, mas con necesitarte: ¿cuándo volverás?

18 dic 2014

El farisaico y táctico Estados Unidos

Nada más inteligente y astuto para los Estados Unidos que darle un golpe de gracia a Cuba y así tratar de entorpecer las relaciones entre la isla con Venezuela y Rusia. Los gringos juegan muy bien, saben que, para debilitar al país con mayor arsenal y la reserva más grande de petróleo en el mundo, se le golpea con su mejor aliado (Cuba). Puedo hacer una analogía bíblica muy conocida: Judas entregó a Jesús para lograr una hazaña inimaginable ('salvación del mundo'). Ahora bien, nadie más oportuno que el mejor amigo (Judas) porque es quien mejor lo conoce a uno (en ese caso: Jesús) para entregarlo a los malhechores. ¿No ocurre, luego, en la vida real? Ya lo dice el adagio popular: «Muerto el ahijado, terminado el compadrazgo».

No soy hiperbólico ni fantasioso, las cosas hay que verlas como son. Además, hay que reconocer que el país yanqui pasa un mal momento por sus infortunios (racismo, xenofobia, asesinatos, inmigración, ataques a naciones en Medio Oriente, apoyo armamenticio a repúblicas en guerra, invasión a territorios extranjeros, violación de derechos humanos, etcétera) y nada mejor para callar al mundo y apaciguar las cosas que restablecer relaciones con el primer país comunista del continente americano, con quien tienen estrechas relaciones, apoyo económico y comercial (refiérome a Venezuela y Rusia).

Dos titanes no pelean entre sí, buscan la manera de debilitar al otro, de crear confusión, terror, enemistad, y ahí sí dar la estocada final. Los pugilistas saben cómo noquear al rival con sus tácticas, técnicas y ágiles movimientos,  de lo contrario, golpean y se adueñan del ring hasta que el otro 'tira la toalla'. De manera que, haciendo una metáfora deportiva, utilizada principalmente en el boxeo: existen luchadores (países) golpeadores, defensivos, contraofensivos.

Siendo así, el país isleño no será más que un chivo expiatorio por el cual los del norte buscan desestabilizar a las naciones mencionadas, jugando al amigo bueno que, al final de cuentas, busca mantener su poderío e imponer el nefasto capitalismo (haciéndonos creer que es bueno) aunque cada vez devaste al mundo. No podemos perder lo que con mucho esfuerzo, sangre y hasta con su propia vida han conseguido nuestros héroes latinoamericanos, esos mismos que recuperaron la dignidad de este pueblo saqueado y colonizado. ¡Marx, Lenin, el Che, Martí, Cienfuegos, Bolívar y Chávez nos libren de esta!

9 nov 2014

Antitaurinos, ¿y los demás animales qué…?

Admiro a los antitaurinos por el coraje y valentía con el que luchan por los toros, sin embargo, creo que deberían —también—protestar contra las peleas de gallos, de perros, el coleo, las corralejas, la caza campestre, la superpoblación en las que se crían los pollos de engorde, los pájaros enjaulados, el transporte de tracción animal (zorras), las aves desplumadas, las fístulas antiéticas que les propician al ganado bovino, los animales usados como experimentos: ratones, simios, conejos, los que son utilizados por los estudiantes de veterinaria y zootecnia (principalmente en la disección y para adquirir un mejor conocimiento —en práctica—  de la anatomía de algunos de estos seres).

De igual manera están, en los parques marinos, los delfines (el animal más inteligente, pero que está condicionado a cierto espacio para entretener a turistas), las morsas y demás animales que son puestos en cautiverio (con permiso de los gobiernos, obvio aquí prima el lucro). Los animales, como los humanos, son libres, nosotros cometemos delitos y tenemos una consecuencia legal, ¿ellos qué mal han hecho? ¿Qué están pagando? ¿Es un castigo de quién? Claro, recordemos los zoológicos, donde se priva y son hechos sumisos del bárbaro y déspota ser humano, de los circos a los cuales muchos de nosotros asistimos alguna vez.

Por otro lado yacen las ovejas, las cabras, los cerdos que igualmente son objetos de experimentos en laboratorios médicos, los caballos y yeguas que son montados por quienes les gusta el ‘deporte’ de la equitación y en cabalgatas por tipos de más de 100 kilos de peso por más de dos horas. La ignorada vivisección que todavía se utiliza con propósitos comerciales y de supuesto aprendizaje. Las muchísimas e inadecuadas formas de maltrato, en donde se vulnera el bienestar animal y su vida, con los propósitos de investigar, lucrarse y la más despreciable de todas; el supuesto 'arte' (jugar y asesinar a estas especies que sienten dolor al igual que nosotros).

Así que, con el respeto de mis amigos animalistas y antitaurinos, creo que, aunque el toro de lidia sufre, no es menos el dolor injustificado y despreciable al que son sometidos los diferentes tipos y clases de animales. A parte del daño físico y psicológico, es inminente y —debería ser— execrable cualquier tipo de injusticia y punibles para quienes utilicen estas praxis inadecuadas con seres irracionales, pero, al parecer, somos otros los que no pensamos. Si bien es cierto varias de estas inadecuadas formas de vida no se dan en Colombia, no exime para luchar por ellos, pues; ¡también tienen derechos!

13 oct 2014

¿Por qué el ébola, a pesar de todo, no es tan trascendental?

No soy profesional de la salud, pero esto no me exime —como ciudadano del mundo— para preocuparme y darle la suficiente relevancia para escribir sobre este virus que está golpeando fuerte y principalmente, a los países pobres de África. Hasta el momento van más de 4.000 muertos por esta mortal enfermedad, la mayoría de estos decesos, según la OMS, se han dado en Guinea, Liberia y Sierra Leona. Lo fatal de este brote es que hay un riesgo de mortalidad del 90% (Ib. Datos oficiales).

Aquí lo más preocupante para mí es que, pese a que este virus es letal, no se le ha dado trascendencia inminente, como debería, pues las víctimas son, como lo mencioné anteriormente: personas pobres y para rematar; son negros (lo digo porque la humanidad, pese a todo, es sumamente racista y xenófoba). No han pensado que si la cepa de este virus hubiese mutado en un país conocido como potencia mundial ¿ya se habrían tomado las medidas preventivas para evitar su expansión? Mejor aún: ya existiría la vacuna para este mal. Pero los infortunados, como cosa del destino, tuvieron que ser de nuevo los pobres. ¡Qué cosas, ¿no?!

Lo paradójico es que, solo hace 60 días, la OMS declaró este virus y su enfermedad como «emergencia pública sanitaria internacional», más claro: cuídense, países, porque ataca (de nuevo, ya había aparecido en el año de 1976) un virus peligroso, que pone en riesgo la salud de los humanos. Ahora bien, otro perjuicio es que el virus también ataca a algunas especies de animales, los más perjudicados son los simios y los murciélagos (estos últimos, dicen que son los originarios del virus). 
 Lo cierto es que esta epidemia podría volverse pandemia de no tratársele y dársele la importancia significativa que esta merece, algo difícil, porque los damnificados son habitantes de naciones en vías de desarrollo.

 A nivel mundial, los aportes más apremiantes son los de China, que envió 59 expertos (entre médicos y técnicos) y Cuba, que expidió 165 médicos, enviados a los tres países más infestados, para luchar contra este voraz virus. En América, lo sorprendente es que hubo preocupación no porque el virus haya llegado al continente, sino porque el primer caso se dio en Estados Unidos, ahí sí empezó la emergencia, porque tocó al país intocable.

Ojalá hallen cura para este virus y cese la venganza de la naturaleza, tal vez, contra los países más pobres de la tierra, esos mismos que, cuando no los ataca el hambre, los embiste una enfermedad. ¡Dios nos libre!

5 oct 2014

Las diez mil becas de Santos y algo más

Tan generoso nuestro Presidente,  condenará, digo; condonará 10 mil becas para que estudiantes sobresalientes en las Pruebas Saber puedan acceder gratuitamente a la educación universitaria. Pero, no nos han dicho: ¿Quiénes las pueden obtener? ¿Qué pasa si el beneficiario deserta del estudio? ¿Por qué 10 mil becas y no empleo a los neoprofesionales? ¿Puede competir un Icfes alto de estrato bajo con un Icfes superior de estrato alto? ¿Hay beneficios alimentarios, de vivienda y transporte suficientes para que los estudiandos se dediquen únicamente a su academia (teniendo en cuenta que se dirigen a personas de escasos recursos)? ¿Son, las personas pobres, los mejores Icfes del país? ¿El Icfes garantiza que un buen estudiante de población marginal se quede sin estudios superiores solo por no sacar un puntaje alto? ¿Para cuándo infraestructura, pedagogía y maestros de calidad en la educación básica primaria y secundaria? ¿Hay oferta laboral con salarios dignos para cuando se gradúen?

Aquí viene lo más ‘terrible’: entre el 55 y 60% de los jóvenes que ingresan a estudios superiores han obtenido puntajes altos en las pruebas Icfes y el 56% de estos, sus padres ganan más de 9 SMLV (Datos del MEN), paradójicamente, entonces, los estudiantes estratificados con Sisbén 1 y 2 (a los cuales Santos aspira ‘ayudar’ con becas), en realidad, no serán los mejores Icfes del país, sino que, asumirían este riesgo quienes obtengan un ponderado de nivel medio en estas pruebas que cualifican cómo está la educación de un estudiante.

Listo, sabemos ya que hay 10 mil becas y toda la parafernalia, lo que no nos cuentan es que el 49% de esos becados, como es común en Colombia, desistirán de sus estudios por alguna razón, o sea que,  en consecuencia, la deuda no será financiada por el Gobierno sino por el dimitente. Ahora bien, el meollo de todo esto es que, si con esta promesa ocurre lo mismo que con el programa de las cien mil viviendas, prometidas en el 2010 y que hasta la fecha no van ni la mitad, se salvarán cientos de estudiantes de ser esclavos del Icetex.

Ojalá estas líneas sean en vano y estos diez mil honoríficos académicos sean promisorios a corto y mediano plazo en Colombia, aunque, no soy negativo ni pesimista, solo veo la realidad que injustamente hemos padecido con estos mandatos neoliberales. ¡Muchachos, sálvense de esa hecatombe estatal!


27 sept 2014

¿Dónde están los Franciscos de Asís?



Giovanni Bernardone, mejor conocido como (san) Francisco de Asís, es el personaje canonizado más famoso de la historia del catolicismo gracias a su semejanza con Jesús de Nazaret. Un joven normal, que disfrutaba la vida parrandeando y compartiendo con sus amigos, decidió entregarse a Dios en extrema pobreza, cuando leyó que en las Escrituras el Maestro les dijo a sus apóstoles que no llevaran dos túnicas, ni alforja, ni dinero en la faja, sino una túnica y unas sandalias (Cf. Mc. 6, 7-10), en pocas palabras les indicó que no fueran avarientos, que vivieran como él, desprendidos de lo material y preocupados únicamente por servir a los demás.

Pues bien, esto mismo nos concierne como cristianos, no era solo para los seguidores de aquel entonces ¿no somos, luego, discípulos del Señor? ¡Ah, claro, en estos casos nos hacemos los locos! Tal vez uno de los pocos cristianos que ha continuado el legado de Cristo ha sido Francisco de Asís, o como le dicen en Italia (tierra de donde es patrón): Il poverello (el pobrecillo).

Fue tan grande que, renunció a una vida suntuosa para dedicarse a los menos favorecidos, a los leprosos, a los que todos rechazaban, amó a los animales, a los astros, a la naturaleza; sus hermanos y hermanas, como fraternamente les llamaba. A él, solo a él, grandes teólogos lo han calificado como ‘el gran hermano de Cristo’. No es para menos. Además de todo, fue el primer ser humano en padecer los estigmas de Jesús. A esto, san Buenaventura (biógrafo de Francisco) dijo que, «por disposición divina el santo de Asís quedó totalmente transformado en expresa semejanza de Cristo crucificado».

Pero a qué viene todo esto, sencillamente porque los prosélitos cristianos ya se están extinguiendo, lo digo porque estamos repletos de cristianismo, no de cristianos. Como dice el obispo Pedro Casaldáliga: «Es fácil llevar a Jesús en el pecho, lo difícil es tener pecho, coraje para seguir a Jesús». Aquí todo se ‘complica’ y nos quedamos en ser fieles de nombre, porque de obras y hechos, nada que ver. 

Según cuentan, el cambio de este hombre fue cuando Dios, en sueño, le hizo una petición: «Francisco, restaura mi Iglesia» Y sí que lo hizo. Ahora, Dios —seguramente— nos diría: «Creyentes, hijos míos, sean Iglesia, sean creíbles» Y complementaría «¿Dónde están los Franciscos de Asís?»